
Antiguamente el INVIERNO se celebraba, sabiendo que es un periodo de “descanso”, de estar dentro de nuestros hogares, dentro de nosotros mismos y de asimilar todo lo vivido en los meses de Sol, luz y Alegría.
Fíjate en la Naturaleza y en el Reino animal.
Muchos animales hibernan. Se meten en sus cuevas, duermen y la actividad cesa.
Los árboles pierden sus frutos y hojas, para poder descansar durante el frío.
La sociedad actual, nos empuja a vivir el INVIERNO llenos de actividad; Luces, compras, viajes, consumismo en exceso, por eso muchas personas sienten en su corazón que el invierno es duro, que no les apetecen fiestas y salidas en ésta época del año.
Porque en realidad es momento de ir hacia dentro. El INVIERNO es un tiempo dulce, de estar frente a la chimenea, y observar en silencio el nuevo camino que nos marca ésta estación.
Es momento de paz, reflexión, de valorar lo vivido y sentirlo en nuestro interior; desde la tranquilidad, desde el perdón, la aceptación y el amor.
En ésta época, es importante eliminar al máximo las distracciones, los ruidos externos.
Es un momento para descansar y retirarnos a nuestro “hogar interior”, llenándolo de amor y calidez.Acuérdate que no todo el tiempo es para cosechar.
También hay un momento para plantar.
Así cuando llegue la primavera, la semilla que pusiste en la profundidad de tu Ser durante el invierno, empezara a brotar con energías renovadas y con ganas de bailar de nuevo bajo la luz del Sol.
En INVIERNO, regresa a tu cueva, descansa, encuentra tu paz… vuelve a ti!
