
Si alguien te quiere herir, observa el dolor que oculta.
Si alguien te quiere mentir, observa el vacío que guarda.
Si alguien te quiere traicionar, observa la soledad que carga.Si alguien se burla de ti, observa los traumas que encierra.
Si alguien te menosprecia, observa cuán grande es su miseria.
Si alguien te envidia, observa su frustración interna.
Tú sigue siendo amable, recuerda que esas emociones no gestionadas son del otro y no tienes por qué hacerlas tuyas. No entres en la tormenta que no te pertenece, si quieres mantener tu equilibrio.
Y es lícito que te alejes de personas tóxicas, o que no te hacen bien.
Eso también es cuidarte y respetarte.
