
Te pido disculpas, si alguna vez te he lastimado.
Te pido perdón, si en alguno de mis actos, en esta o en otras vidas, herí tus sentimientos.
Te pido disculpas si alguna vez, de la forma que fuera, te hice sentir mal.
Te pido perdón, si hice cualquier cosa, que tú sientas que debe ser perdonada.
Siento haberme comportado como lo hice, si con esos actos te dañé, sin detenerme a pensar, que tú también cargas con tus historias de dolor, miedo y frustraciones.
Te pido disculpas, aunque creas que no es necesario, porque si el destino nos unió en esta vida, sin duda es para que aprendiéramos juntos, a liberar nuestro ego.
Te pido disculpas, y acepto haberme equivocado, aunque sepa que el error, es parte del aprendizaje.
Te pido disculpas, pues, yo me estoy liberando, de toda emoción negativa que generé en el pasado.
Te pido disculpas a ti como humano, le pido disculpas a tu mente y a tu alma, sabiendo que al perdonarme, eres tú el que libera tus emociones estancadas. Y del mismo modo me ayudas a liberar ese sentimiento de culpa que cargaba, me ayudas a soltar la sensación de malestar y el rencor de esos viejos recuerdos.
Te pido perdón y me perdono.
