
La ley del karma ocurre por la ley de causa-efecto.
Según tus acciones, incluso tus palabras pueden crear karma que te acompañará a lo largo de tus vidas, ya que tu alma es inmortal y lo que decretas no pierde vigencia.
Los contratos Kármicos son Votos, Promesas, Pactos, etc… efectuados en vidas pasadas o en la actual, que de una forma u otra nos afectan.
Son irrevocables, hasta que la persona renuncia a ellos.
Hay diferentes tipos de contratos, y muchas cosas de las que te están pasando en tu vida actual pueden estar relacionado con ellos:
VOTO DE POBREZA: En ésta vida te traerá problemas con el dinero, por más que trabajes, el dinero tal como llega se va, y VIVES CON LO JUSTO.
VOTO DE CASTIDAD: Puedes sufrir de frigidez, inapetencia sexual, pereza a un encuentro sexual, impotencia masculina o cualquier otro tipo de DISFUNCIÓN SEXUAL.
CONTRATO DE SERVILISMO: Sentirás la necesidad de sacrificarte por otros, poner en un segundo plano tus necesidades, para que el otro esté mejor,… TÚ NO IMPORTAS.
VOTO DE SILENCIO: Son personas que tienen dificultades o un miedo infinito para expresar sus sentimientos y necesidades, y a hablar en público, personas EXCESIVAMENTE TÍMIDAS.
CONTRATO DE OBEDIENCIA: Tienen un miedo irracional a la autoridad (padres, jefes, políticos, policías, jueces, etc…) hasta el punto que son INCAPACES DE ENFRENTARSE a ellos.
VOTO DE CELIBATO: Suelen tener PROBLEMAS EN EL AMOR, auto-sabotean sus relaciones sentimentales, hay rupturas súbitas, falta de compromiso, y no suelen prosperar sus relaciones de pareja.
VOTO DE SUFRIMIENTO: Son personas que se maltratan, tienen adicciones, sufren depresiones y tienen la creencia que AL MUNDO SE HA VENIDO A SUFRIR.
¿Reconoces alguno de éstos votos en tu vida?
Ser consciente de esas limitaciones es el primer paso para liberarnos de ellas, si quieres, puedo ayudarte a reconocerlas y a que aprendas cómo soltarlas con mi terapia energética emocional, dónde contactaré con tu alma y los seres de luz que te acompañan, para que puedas dirigirte hacia dónde tu alma desea, libre de frenos y obstáculos.
Un abrazo de luz.
