
Usamos un vocabulario de escasez y pobreza, sin darnos cuenta, lo hacemos de forma automática y no pensamos en ello.
Empieza a escucharte cuando hablas, o cuando escuchas hablar a los demás, y verás cómo empiezas a detectar esas expresiones que deberíamos desterrar e nuestra mente y de nuestras conversaciones.
Ya que al ser pronunciadas constantemente, esas palabras son semillas de pobreza.
Vamos a ver varios ejemplos;
_NECESITO: Ésta palabra en sí, ya es carencia, si necesitas algo es porque no lo tienes, y no tenerlo y usarla es entrar en una vibración de escasez. Necesito un trabajo, necesito mejorar, necesito apoyo… Cambia el Necesito y di; VOY A MEJORAR, VOY A CONSEGUIR UN TRABAJO, VOY A BUSCAR APOYO…
_POCO A POCO: La palabra poco, significa escaso. Cambia esa expresión por la de PASO A PASO, que al decirla sientes que avanzas aunque no sea rápidamente. Es una palabra más fuerte y positiva.
_LO VOY A INTENTAR: ésta expresión te lleva directamente al fracaso, porque te quedarás en la idea del intento, y seguro que ni tan sólo pruebas a realizarlo. Cámbiala por LO HAGO, ME PONGO A HACERLO.
_UNA LUCHA: Cuántas veces has escuchado o has dicho tú mismo-a algo así; _Aquí estamos, luchando. _La vida es una lucha constante. _Hay que luchar para seguir viviendo. En tu mente se instaura la idea de que hay que “luchar” para conseguir las cosas, y al final realmente sentirás que en tu día a día, si no luchas, si no peleas no consigues tus objetivos. Es importante que crees una afirmación positiva para sustituirla y crear otro escenario en tu vida; _LA VIDA FLUYE DE FORMA FÁCIL Y DULCE. _LA VIDA ME TRAE TODO LO QUE ANHELO.
_VALE LA PENA: Ésta expresión la usamos incluso cuando el contenido de la frase, es algo positivo, pero es tremendamente negativa y te llevará a una vibración muy baja. Cámbiala y di; VALE LA ALEGRÍA, MERECIÓ EL ESFUERZO.
Empecemos a cambiar nuestras estructuras mentales.
Estamos acostumbrados a pactar con nuestra mente y a darle más poder del que deberíamos.
Es importante que le des órdenes a tu mente de forma clara y contundente, y tu mente te obedecerá.
Manda tú, no dejes que tu mente lleve las riendas de tu vida.
