
Las velas de miel nos ayudan a abrir caminos.
Los egipcios creían que la miel procedía de las lágrimas del dios Ra, ellos las usaban como ofrendas.
La miel tiene propiedades antisépticas, a nivel energético nos ayuda a activar la salud, la prosperidad, el amor, la felicidad, es un abre caminos.
Éstas velas se utilizan como refuerzo de otros rituales, tienen una energía muy potente que ayudará a que llegue a tu vida eso que estás anhelando. (Siempre con mucho cuidado de respetar al 100 por 100 el libre albedrío de terceras personas implicadas en tus peticiones).
Cuando realices otro ritual, si añades una vela de miel, ésta potenciará el trabajo que estas activando.
Si los días 11 y 22 enciendes una vela de miel, le das más potencia al ritual realizado con anterioridad. (Estos días hay una energía muy intensa, que nos será propicia para nuestras peticiones).
Se dice que estas velas saben lo que necesitamos así que no hay que pedir nada al encenderlas.
Yo creo que al encender una vela, ya sea de miel o no, es mejor potenciarla con la intención de aquello que queremos atraer a nuestra vida.
Así que antes de encenderla, mi consejo, es que la sujetes entre tus manos y te visualices como si ya lo tuvieras.
También puedes encender 3 velas de miel, formando con ellas un triángulo, para endulzar una situación.
Si tienes un conflicto con alguien, por ejemplo, y quieres solucionarlo, enciende las tres velas habiéndolas cargado con anterioridad, pensando y visualizando esa situación conflictiva solucionada, pidiendo el mayor bien para todos los implicados (y vuelvo a repetir, y no me cansaré de hacerlo, sin saltarnos el libre albedrío de nadie).
Hay que dejar la vela encendida hasta que se consuma por completo.
Ponla con luz del día.
Enciéndela con cerillas, poniendo toda tu energía y mejor intención al hacerlo.
Pruébalo, y ya me dirás que resultados obtienes.
