
Es importante que aprendas a cerrar puertas de forma definitiva, hazlo sin rencores, sin odio y sin enfado.
Tan solo ciérralas porque ya era el momento de hacerlo.
Ser valiente y poner un punto y final es, madurez.Cerrar etapas y vínculos es empoderarte.
Hacerte responsable de todo aquello que tú hiciste, es crecer.
Dale la bienvenida y acoge a los finales, porque son el principio de todo lo bueno que está por llegar a tu vida.
Breve pero contundente, y ahora vuelve a leerlo y siéntelo en tu corazón.
