
Ella es mayor, tiene la menopausia. Y canas en su cabello.
¿Qué hace jugando a romances?
Ha empezado a mirarse al espejo. A pintarse como nunca. Se compra ropa nueva y la interior con encaje y más bonita que la mía.
Desprende una energía que molesta, va sonriendo todo el día por casa y dice que es Feliz.
Le cae bien todo el mundo. Tiene nuevas amistades. Se ha apuntado al gimnasio y ahora, los domingos sale de senderismo con un grupo nuevo.
Ha empezado a comer sano, natural, muchas verduras, semillas…
Lee libros de auto-ayuda y crecimiento personal.
El otro día me dijo que el destino está predeterminado, pero que también existe el libre albedrío…
Yo, ya no la reconozco!Que cacao mental. Se cree que tiene 20 años?
Está iluminada. Irreconocible.
No sé si me gusta o me molesta. Si buscarle un psicólogo o invitarla a salir en mi grupo.
Quiere que vayamos al Caribe a coger color En pleno enero.¿Tú te crees?
¿A que no es normal? Me sorprende, pero también me gusta.
Si la veo feliz, yo también me siento feliz.
Esa es mi madre, única y diferente.
Esto contagia pero… no me cabe duda: _Está loca.
Y Cuando se lo digo me contesta; _Hija, prefiero ser loca, rara, divertida y sentirme feliz, que vivir amargada viendo la televisión en el sofá.
No sé si está loca, pero lo que si tengo claro es que esa es mi madre, espontánea, llena de chispa, que no le teme al qué dirán, y que vive su vida intensamente, así que a veces pienso que loca o no, es la mejor madre del mundo y que con su ejemplo aprenderé a vivir la vida sin miedo y sin temor.
