
En estos momentos de mi vida, me he perdonado por no cumplir alguna de mis expectativas y hace tiempo que dejé de estar interesada en cumplir las expectativas de los demás.
Confieso que estoy ENAMORADA de la VIDA.
Que hoy en día, soy una mujer que aprendió a reír a carcajadas y a llorar, sin importarme si estoy sola o en compañía.
Hoy en día defiendo todo aquello que me llena de armonía, de paz y alegría… Y sabiendo que nada nos pertenece, todo lo demás, lo dejo ir.
Un buen día, esta mujer se anudó sus zapatillas, y se atrevió a darle la mano a la Vida…
Y caminando llegó al día de hoy, donde soy una mujer que ama y que es amada, en todas las facetas de su existencia y de todas las formas posibles que implica la palabra AMOR.
Por eso, Hoy en día soy una mujer que confiesa estar ENAMORADA de la VIDA.
